Te despidieron: los 5 plazos que no puedes dejar pasar
Un despido casi siempre llega de sorpresa, y lo primero que se pierde es el tiempo. En materia laboral, el tiempo corre en tu contra: hay plazos que, una vez vencidos, cierran la puerta para siempre. Estos son los cinco que más importan.
1. 60 días hábiles para demandar. Si crees que tu despido fue injustificado, tienes 60 días hábiles desde la separación para demandar. Si primero reclamas ante la Inspección del Trabajo, ese plazo se suspende y puede extenderse, pero nunca más allá de 90 días hábiles. No lo dejes para después.
2. El finiquito: no lo firmes apurado. Una vez que firmas el finiquito sin dejar constancia, pierdes casi todo margen para reclamar lo que faltó. Si algo no te cuadra, se puede firmar con reserva de derechos, dejando por escrito qué estás cobrando aparte. Esa frase lo cambia todo.
3. Cotizaciones al día. Si al momento del despido tus cotizaciones previsionales no estaban pagadas, el despido puede ser declarado nulo y el empleador tendría que seguir pagándote remuneraciones hasta ponerse al día. Revísalo: es un derecho que muchos no conocen.
4. Autodespido, también 60 días. Si fuiste tú quien tuvo que poner término al contrato porque el empleador incumplió gravemente (no pagaba, maltrato, etc.), también tienes 60 días hábiles para demandar las prestaciones que corresponden.
5. Guarda la prueba desde ya. Correos, mensajes de WhatsApp, liquidaciones, tu contrato. El tiempo borra la evidencia, y en juicio lo que no se prueba, no existe. Ordénalo apenas te despidan.
Cada caso es distinto y los plazos pueden variar según tu situación. Si te despidieron hace poco, lo más sensato es revisar tu caso antes de que empiecen a correr.
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